Aníbal Troilo, Pichuco,
es, posiblemente,junto a Carlos Gardel la figura que
caló más hondo dentro del sentir rioplatense.
Notable músico, verdadero mago del bandoneón,
con su instrumento nace una nueva era del tango. Genial
director y compositor, poseía además un
talento especial para apoyar a sus vocalistas y extraer
de cada uno el máximo de sus condiciones interpretativas.
Francisco Fiorentino, el primero de sus cantores(había
sido además bondoneonista), venía ya con
una larga experiencia adquirida junto a importantes
músicos como Minotto di Cicco (su maestro en
el fuelle), su hermano Vicente Fiorentino, Francisco
Canaro, Juan Carlos Cobián,Roberto Firpo, Juan
D'Arienzo, Roberto Zerrillo y Ricardo Malerba, entre
otros. También había actuado muchas veces
como solista, aunque es junto o Pichuco quien realiza
sus versiones más memorables que, por fortuna,
quedaron registradas paro siempre en el milagro de la
fonografía.
El 1 de julio de 1937 se produjo el debut de Aníbal
Troilo y su orquesta típica en el Marabú,
mitico cabaret de lo calle Maipú, en el centro
de Buenos Aires. Eran entonces Juan Miguel Rodríguez,
Roberto Yanitelli y el mismo Pichuco
los bandoneones; el pianista era Orlando Goni, Reynaldo
Fidel Nichele el primer violín, José Stilman
y Pedro Sapochnik los otros violines, Juan Fassio el
contrabajo y el vocalista Francisco Fiorentino.
En esa época los cantores no tenían una
situación fácil. Fue como si la muerte
y el recuerdo de Carlos Gardel, considerado inimitable
e insustituible,los hubiesen relegado a un segundo y
discreto plano. Con Troilo y Fiorentino, sin embargo,
ese estado de cosas combiaría. Porque a partir
de ese memento, y a su influjo, los vocalistas alcanzarían
un rango que no habían tenido hasta entonces.
Los cantores de orquesta, en la década de 1930,
se limitaban a interpretar el estribillo. Eran apenas
un adorno para el lucimiento de los músicos.
A tal punto, que ni siquiera se los mencionaba en los
etiquetas de los discos. Fue necesaria toda una lucha,
casi de carácter gremial, para que en el pequeño
círculo que se adhería a las placas con
los créditos impresos apareciesen sus nombres.
El público, ademas, estaba acostumbrado a escuchar
los orquestas, pero no a disfrutar de los vocalistas
que, por otra parte, estaban forzados a seguir el ritmo
que se les impusiera.
COMPRAR
CDS - DVD - LP
- CASSETTES - LIBROS -
FOTOS - POSTALES DE ANIBAL TROILO
- VENTA ON LINE
CDS
DE ANIBAL TROILO
|